Batchbrew de Buena Vida - Cerramos enero
Ideas filtradas para vivir mejor: pagamos muchos impuestos para estar peleando entre nosotros, la vida adulta no es sexy, el propósito y una idea que tengo que me gustaría contarte.
El batchbrew es café de filtro para compartir. Lo mejor que tengo que darte, filtrado y para todos los gustos.
Seamos sinceros el uno con el otro: no nos hemos echado de menos, ¿no? Es decir, salvo Juan, mi barbero, que esta mañana me ha echado la bronca por llevar un par de semanas sin escribir, ¿tan importante es esto en tu vida?
La molienda
Pagamos suficientes impuestos para no tener que ser expertos en cada desgracia que ocurre en nuestro país.
La semana pasada, en España (lo explico, porque muchos me leéis desde Latinoamérica), tuvimos un accidente de tren que dejó más de 45 víctimas mortales. Seguido de otros pequeños accidentes, también de tren, que dejaron más heridos y otro fallecido.
Esto debería haber puesto a sus responsables en jaque y a los responsables directos, si los hay, despedidos de su puesto, funciones y sueldo.
Pero, sorprendentemente, otra vez, no ha sido así.
La respuesta de los medios de comunicación que alimentan la propaganda del gobierno se ha vuelto a esforzar en explicarnos lo que ha ocurrido, por qué ha ocurrido, cuáles han sido las causas y qué debemos pensar al respecto.
Pagamos muchísimos impuestos para que no ocurra. Y, si ocurre, porque hay desgracias todos los días, que se arregle y que no vuelva a ocurrir.
Lo que nos dan a cambio es exceso de información y polarización, para que tú, como ciudadano, llegues a un punto tal de ruido y confusión tal que no sepas qué pensar, mientras de tu bolsillo se siguen escurriendo monedas que supuestamente van directas a solucionar eso de lo que ahora se excusan.
Lo lamento por las familias.
Descansen en Paz.
El infusionado
La vida adulta no es sexy, chico. Pero hay que saber buscarle el punto.
Ahí estamos Mimi y yo, en el salón de casa, el reloj del microondas marca las 20.45 y estamos agotados. Lejos de que los niños estén durmiendo como angelitos, Oli (11 meses), que ha terminado de cenar, después de poner todo su perímetro perdido, intenta conquistar la cumbre del triángulo Pickler. Max (3 años) intenta argumentar por qué hoy es un buen día para “hacer una esseptsion” y ponerle Frozen por vigésimoquinta vez.
Estamos agotados. Ni siquiera hemos podido hablar de nuestro día entre colegios, parques y extraescolares. Los ratos libres en la tarde son para entrenar y estar con ellos.
La casa de revista que decoramos antes de ellos ahora es un anuncio de IKEA de esos que te enseñan lo feliz que puedes llegar a ser en el caos de antes de comprarte un organizador TROFAST®. Pobre Marie Kondo.
La vida adulta no es sexy, chico. Es dura, es agotadora y es tremendamente bella.
Hay belleza oculta en el caos, el cansancio, la pérdida… pero solo encontraremos esa luz cuando asumamos que existe la noche oscura.
Detrás de cada remordimiento por no saber si lo estás haciendo bien, cada noche que te acuestas un poquito más lejos de tu pareja, cada paso que das sin saber si estás pisando tierra firme… existe la posibilidad de que estés construyendo lo mejor a largo plazo.
La vida adulta no es lo que visualizas en Instagram y que ha sido seleccionado entre 1000 fotos para aparentar ser perfecto.
La vida adulta es sexy si eres capaz de ver la belleza en lo que nos hace humanos, reales, vulnerables y mortales.
Primera taza
Siempre puedes volver a aquello que te hace infeliz. Francesc Miralles
Llamamos riesgo a exponer nuestro talento delante de personas a las que potencialmente les podría interesar pagarnos por ello, y seguridad a aprender a tragar mierda de un colador en un trabajo que nos cuantifica por números y que, si puede, mañana nos da la patada.
Qué curioso, ¿verdad?
Lo asumimos así. Está aceptado socialmente.
Es un loco aquel que deja su trabajo para apostar por su talento, sus habilidades o su pasión, harto de que no le valoren y no encontrar sentido a su vida.
En cambio, es sensato aguantar carros y carretas, trabajar hasta horas intempestivas, fines de semana incluidos, por un salario que, más o menos elevado, no acaba de compensar la sarta de inutilidades que aguantamos en el día a día.
¿Cuándo hay que hacer esto? Cuanto antes, mejor.
¿Cuándo NO hay que hacerlo? Cuando te falten habilidades, talentos o una pasión arrolladora. O cuando el conjunto de las tres, por muy buenas que sean, no tengan encaje en el mercado. Véase aquel especializado en eructar más largo y fuerte que nadie en el mundo.
Dice Francesc Miralles, autor de Ikigai, que siempre podremos volver a aquello que te hace tremendamente infeliz, ¿verdad?.
Yo siempre defiendo la idea de los sacos de arena, que es la que ejecutan con excelencia mis alumnos en el noble arte de la autopromoción.
Ve llenando de tiempo, poco a poco, el saco de tu marca personal. Dedícale unos 15 minutos al día. Después de una horita. Media jornada. Y así hasta que encuentres el motivo racional y aplastante que te demuestre que puedes vivir de aquello para lo que has venido al mundo.
Yo no te puedo ayudar con tu propósito; para eso hay profesionales y drogas mucho más eficientes.
Pero si sabes lo que quieres vender, lo que quieres contar o lo que quieres hacer por el mundo, entonces me encantaría ayudarte. Escríbeme a hola@janocabello.com y cuéntame algo.
Total, lo peor que puedes perder en el proceso es una llamada conmigo en el que descubramos que estás preparado para aprender el noble arte del autobombo.
Los posos
Me ha quedado poco tiempo para esta última parte así que iré al grano.
Estoy planteando una comunidad con suscripción mensual asequible para enseñarte eso del noble arte de la marca personal.
Tengo varios motivos:
Creo firmamente en que puedo ayudarte
Necesito un espacio donde soltar todo lo que tengo en la cabeza (herramientas, consejos, estrategias, técnicas, reflexiónes, opiniones, testimonios…)
Desde octubre que volví a las redes estoy enseñando este noble arte a varios profesionales y he validado (13 años después) que mi metodología funciona y que ayuda a las personas a aportar valor.
Merezco la abundancia para poder seguir ayudando a más personas a vivir mejor gracias a todo el puto talento que tienen en la cabeza.
Dicho esto. Si lo hago:
No tengo más para ti. Me has exprimido como vaca lechera.
Te deseo una buena vida, eso sí. Que para eso siempre hay tiempo.
PD: Esta foto me flipa.



